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Reflexión: la eterna no conformidad

Hola a todos. Hoy inaguro la nueva sección de “Reflexiones”, en la que redactaré y compartiré mis reflexiones propias. Empezamos hablando sobre la dificultad de conformarnos con lo que hay.

¿Por qué nunca nos conformamos con lo que tenemos?

Esa es una eterna pregunta sin una precisa respuesta.

Esta es una característica humana de por vida, desde que nacemos, queremos cosas que no tenemos, la diferencia es que los niños lo expresan y lo solicitan hasta conseguirlo, luchan por lograrlo y lo expresan. La madurez nos enseña a ser educados y a no insistir, aunque lo deseemos.

Sin embargo, siempre va a haber alicientes que nos desesperen: los alumnos que nos implicamos en los estudios, nunca nos conformaremos con nuestras notas, aunque sean buenas, queremos sacar siempre notas mejores, no valoramos que estamos sacando los estudios adelante. En el trabajo, no valoramos el hecho de que tenemos un trabajo, sino cosas como que tenemos pocas vacaciones, si no ganamos económicamente lo que merecemos o simplemente si hay un trabajo que nos gustaría más todavía.

Todo esto es porque el humano tiene la tendencia de, cuando algo positivo es habitual en su vida, restarle valor y no alegrarse por ello y cuando lo pierde, darle su importancia y extrañarlo.

Esto pasa con todo, por ejemplo a los seres queridos, a veces los criticamos aunque los queramos y no hablamos tanto de lo positivo de ellos, sin embargo cuando fallecen los extrañamos mucho y no nos atrevemos a criticarlos ni aceptamos que los critiquen. No valoramos su presencia y extrañamos su ausencia.

No vengo a hablar hoy de extrañar a los seres que fallecen, sino de la falta de conformidad en general.

¿Qué se puede hacer?

No sé si habrás oído la canción de la película infantil El Libro de la Selva, llamada “Busca lo más vital”. Nos educa a pensar que hay que buscar lo muy esencial, para vivir sin batallar y la naturaleza nos lo dá.

También me viene una canción del rapero Porta, llamada “Tras el Cristal”. Que contiene frases como “Porque la vida no hay siempre que tomársela mal. Hoy los problemas se quedarán detrás del cristal. Quédate con lo positivo lo demás da igual. Todo sueño puede acabar siendo real.” O “Valora lo que tienes, porque hay quien no tiene nada. No hablo de lo material, va mas allá de las miradas”. Justo esto es lo que hay que hacer.

Aquí una serie de consejos:
  1. Párate todos los días un rato a pensar qué cosas tienes que agradecer de tu vida. Puedes pensarlo en tu mente y si te animas apuntarlo sobre un papel. Cosas como “tengo dinero suficiente para poder comer, tengo luz en mi hogar, mi familia me quiere, tengo ropa, estoy vivo, etc.” Haz una lista extensa y léela cada vez que estés de mal humor o te sientas desagradecido.
  2. Puedes deshaogarte puntualmente con tus seres queridos, pero también tienes que decirles las cosas que valoras, por muy simples que sean, a veces, compartir los problemas ayuda a sentirse acompañado y apoyado, pero también puede generar la sensación de agrandar el problema, por lo que, igual que compartes estos problemas, comparte también lo positivo, para que esa felicidad aumente.
  3. Y sobre todo, haz una compensación mental, saca a todo lo que surja en tu vida tanto pros como los contras y valora a ambos como se merecen. Si te pasa algo bueno, ni te agrandezcas e ilusiones demasiado, ni desagradezcas o infravalores las cosas. Si te ocurre algo malo, a parte de compartirlo, analiza lo que has aprendido de ello, reflexiona y saca nuevamente: pros y contras:
  • Un suspenso, tiene recuperación y te ayudará a reforzar tu aprendizaje.
  • La ruptura de una relación, genera libertad, tiempo libre, te hará más fuerte, finalizarán muchas discursiones y conocerás algo mejor lo que realmente estás buscando.

Y todo siempre es así.

La vida es muy bonita, hay que disfrutarla. Todos tenemos momentos en los que estamos mal, lo único que hay que hacer, es que estos no repercutan de cara al futuro a empeorar tu vida, tan solo a mejorarla y a lograr lo que estás buscando. Cuando lo consigas, valóralo, no estés en el subterráneo ni en las nubes, todos tenemos que mantenernos sobre la tierra.

¿Estáis de acuerdo con este asunto? ¿Qué os ha parecido esta reflexión? Espero que os haya gustado. Dejadme vuestra opinión en los comentarios.